martes, 16 de marzo de 2010

Febrero 10. Sábado

Este cráter moribundo, cayéndose en bloques

de rocas negras, con dos lagunas de vistosos verdes o azules

es el Nevado de Toluca.

En diciembre blanco y en verano gris,

Un día entero me dedico a descifrar mis

propias sensaciones en sus cumbres y picos,

a paso sosegado voy manoseando su tierra,

oliendo vientos y sintiendo tonalidades de fríos

Antes todo era sencillez, rusticidad, paz. Y de pronto el valle se vio invadido por las máquinas; el medio día fue roto por el grito estridente de las sirenas; los caminos se perdieron bajo toneladas de polvo y anchas vías cruzaron el verdor de los sembrados; los árboles, cercados por el humo, envejecieron y terminaron por perder sus hojas y sus nidos; y el silencio, ese bendito silencio que era como un manto protector tendido sobre el campo, huyo para siempre hacia las montañas.

La rebelión de las ratas
Fernando Soto Aparicio

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