Para gozar de la luna más grande que parió
el año 2009, fui a la Reserva de la Biosfera
Tehuacan-Cuicatlan, de montañas calizas tapizadas
por vegetación semidesértica, en medio de un mar
de la época de los dinosaurios, alrededor de las 8 de la noche
se fue pintando el horizonte con una intensidad
que le pelea al sol, empezó por destruir el brillo de las estrellas
para aparcar su redondez en el firmamento
e iluminar la noche entera.
Allí supe que tu piel engalana el mismo color de esa
noche desbordada de luna.
Tu piel
Transitaba con la mirada por el borde ladeado
de tu piel teñida en noche de luna grande,
en busca de una playa inundada de recuerdos
para mojar ausencias llenas de distancia.
Caí en el valle circundante de tu obligo,
allí me extendí en tu olor
y me unté de tu esencia,



Qué hermoso eso de "caer en el valle circundante del ombligo"... Suena tierno y suena erótico a la vez... Un recorrido por la geografía del cuerpo amado, haciéndolo nuestro mapa y nuestro planisferio estelar... Abrazos y muchas gracias por tu visita a mi Isla y por tu comentario, siempre apreciado.
ResponderEliminarFución de la geografía de los cuerpos con la geografía de la tierra. Muy bonito!
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